La carrot cake que hago cuando quiero que alguien se quede un rato más

Carrot cake

Carrot cake con la primera invitada en mi cocina no podía ser otra que mi gran amiga Linda Scaperotto.

Me hacía especial ilusión que fuera ella. Hemos pasado muchos momentos juntas y cocinar era uno que todavía no habíamos compartido así. Ha sido muy divertido, muy natural, de esos ratos en los que empiezas con una receta y acabas hablando de todo lo demás.

Hicimos la receta tradicional de su familia. Una carrot cake bastante clásica, de las de verdad. Es un postre muy americano (como ella), pero que cuando está bien hecho funciona en cualquier sitio.

Y creo que eso es lo bonito de esta receta. Que no necesita adaptarse demasiado.

Ingredientes para la Carrot cake

Anelcakes - Carrot Cake

Para un molde de unos 18-20 cm:

  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • ½ cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de canela
  • ¾ taza de aceite vegetal
  • 1 taza de azúcar
  • 2 huevos
  • 2 tazas de zanahoria rallada
  • ½ taza de nueces (opcional)
  • Extracto de vainilla, jengibre y nuez moscada

Para la cobertura (EL MEJOR FROSTING DEL MUNDO):

  • 200 g de queso crema
  • 100 g de mantequilla
  • 80-100 g de azúcar glas (ajustar al gusto)

Cómo hacer la Carrot cake

Empiezo mezclando los ingredientes secos en un bol: harina, levadura, bicarbonato y canela.

En otro bol mezclo los huevos, el azúcar y el aceite. No hace falta batir en exceso, solo que quede integrado.

Después junto ambas mezclas y, cuando ya está todo incorporado, añado la zanahoria rallada. Aquí siempre me pasa lo mismo: parece demasiada. Pero no lo es. Es lo que hace que la tarta quede húmeda de verdad.

Si usas nueces, este es el momento de añadirlas.

Paso la mezcla al molde y la llevo al horno precalentado a 180ºC durante unos 30-35 minutos. Hay un punto en el que parece que ya está, pero si la dejas un poco más termina de asentarse por dentro. Ese momento se nota más por la textura que por el tiempo.

La dejo enfriar completamente antes de añadir la cobertura.

Para la crema, mezclo el queso con la mantequilla y el azúcar glas hasta que queda suave, pero sin hacerla demasiado dulce. La carrot cake ya tiene bastante cuerpo, así que prefiero que la cobertura sea más ligera.

Lo que cambia cuando la haces bien

Cuando esta tarta está en su punto, pasa algo muy concreto.

No resulta pesada. No empalaga. Se termina.

Es bastante habitual que alguien diga que no quiere tarta y acabe probando. Y luego repita.

Lo que de verdad importa

Más allá de la receta, lo que me llevo de este día es otra cosa.

Cocinar con Linda, hablar mientras mezclábamos, probar antes de tiempo, reírnos cuando algo no estaba exactamente como esperábamos. Ese tipo de momento que no se puede planificar, pero que sabes reconocer cuando pasa.

Y al final, creo que por eso hay recetas que siempre vuelven.

No solo por cómo saben, sino por lo que ocurre alrededor.

Comparte el Post:

Artículos Relacionados